Las penas de la -no tan-joven escritora wannabe

Voy a dejar de leer libros.

Leer me provoca sentimientos asquerosos, como solo puede lograr la mezcla horrenda de placer y culpa. Leo a autorxs que, siendo más jóvenes que yo, ya han creado auténticas bombas de prosa.

A veces, leo mis textos -absurdos intentos de literatura- y me parece que los escribe una chica de 15 años. Una niñamujer con 15 años que hoy, con 31, se está dedicando a vomitar en la pantalla de su ordenador todas aquellas palabras que querría haber escrito en la adolescencia.

Quizás, si hubiera escrito desde entonces y no desde hace tres años, mi voz habría ido madurando junto con mi ser. Pero al haber permitido que el silencio creativo se adueñara de mis días, yo misma di a luz al monstruo: la escritora wannabe que se dedica a publicar nimiedades en un blog de mierda al que le hace autobombo y que recibe likes principalmente de su madre y de su tía.

Y entonces me inundan las preguntas, todas ellas enunciadas desde la culpa. Por qué no escribí antes. Por qué dediqué todos mis esfuerzos a sobresalir en lo académico, en lo laboral, incluso en piruetas sexuales con mis compañeros y compañeras de cama, pero nunca me decidí a mandarlo todo a la mierda para, por fin, permitirme teclear como posesa.

¿Existe acaso alguien culpable de esta ínfima y narcisista desgracia?

No lo creo.

En todo caso el torrente que es la vida arrasó con mis horas de aburrimiento, llenándolas de libros, de masturbaciones, de experimentaciones y de pensamientos locos, llevándose consigo la posibilidad de la pausa. Justo en ese momento entre tormentas, en la calma postapocalíptica, me imagino siempre escribiendo mis cuentos.

Cuando ya haya logrado esto, aquello y también lo de más allá. Entonces, solo entonces, me marcharé tres meses de verano a una casa alquilada en un pueblo costero en Sicilia. Y allí, mientras follo con sicilianos y sicilianas y veo cómo mi barriga y mis pechos se engordan, allí, escribiré un libro.

Tanto dramatismo, tanta necesidad de desastre. Para qué. Será que no me decido a ser terrorista de mi propia historia. Será que no tengo ovarios para dinamitar lo convencional y colocar mi coño en la silla que yo elija en las condiciones que yo elija y haciendo solo lo que yo elija.

No se trata de dejar que la vida me lleve, sino de tomar yo las riendas de la extraña vida. Ponerme un antifaz, matar al padre, dejar al novio, marcarme con cicatrices autoinflingidas. Sin herida. Decorarme directamente con las consecuencias de la tragedia.

Escribir, abortar este proceso, dejar esta ciudad, volver a la vida. Convertirme al ostracismo, volverme devota de un satanismo ilustrado, renovado. Encontrar amigas en las ratas. Hacer migas con los diablos. Decepcionar a todo el mundo.

Todo esto y mas, próximamente, en los dramitas de J. P. A.

Nota a los/mis pies: para escribir mejor, es bueno asumir por unos momentos el rol de escritorx malditx. La teatralidad del personaje permite explorar dimensiones desconocidas de la propia psique y promete resultados valiosos, quizás no por su durabilidad pero sí por su capacidad creativa explosiva.

🙂

2 comentarios

  1. Diosssss Úrsula a veces me asustas,eres demoledora contigo misma…como buena escritora que eres,me creo todo lo que escribes. Vas a ser de las grandes,lo eres ya y de tardía nada de nada,ahí están Saramago,Camileri…

    Me gusta

  2. Cuando cerré mi Facebook, la única medida preventiva que tomé fue suscribirme a tu blog. Ahora me llega la notificación a mi Gmail de tus textos y siempre me alegran el día. A veces (como hoy) me siento 100% representada, otras sorprendida y curiosa, como asomándome a un mundo del todo ajeno al mío. En cualquier caso, amo cada una de las letras que escribes y me alegro de que empezaras a escribir hace tres años. Quizá algún día tome ejemplo… Un beso Úrsula. Itziar

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s